Principal / Opinión / Víctor Jiménez Ures: En El Helicoide no hay presos, hay héroes, nuestros héroes
Earn Bitcoin. Virtual Mining

Víctor Jiménez Ures: En El Helicoide no hay presos, hay héroes, nuestros héroes

Víctor Jiménez Ures
Víctor Jiménez Ures

Los presos políticos son usualmente percibidos por la opinión pública como algo ajeno a los verdaderos problemas del pueblo, como fotos repetidas una y mil veces en las redes sociales, como víctimas de la dictadura, y desde luego, como un “ejemplo” de porqué es mejor quedarse calladito y no decir ni pío, para seguir en libertad…

¿Libertad? ¿Cuál libertad? Ni siquiera somos libres de elegir el cepillo de dientes que usamos, menos la marca del enjuague bucal… estamos secuestrados en nuestras casas, trabajamos por salarios risibles que no alcanzan ni para un cartón de huevos, no tenemos transporte público medianamente decente, vivimos de cola en cola, el país se nos está cayendo encima y, además nuestra subsistencia está llena de miedo: miedo a andar en la calle, miedo a sacar el celular, miedo morir en una cola, miedo a que se acabe el efectivo, miedo a enfermarse o que un familiar se enferme, miedo las calles oscuras, miedo a no tener nada para comer en una semana, miedo a opinar, miedo a protestar, miedo a que nos quiten la caja… en fin, miedo.

En este contexto, hay que tener las bolas y los ovarios bien puestos para revelarse y montar un motín en una cárcel custodiada por “gente” a la que no le importa vaciarle una escopeta en la cara a cualquier buen cristiano que piense distinto a ellos… si es que piensan, que a veces surge la duda…

Son héroes, son como los Avengers versión venezolana; están desarmados, pero asistidos por la fuerza moral y un sentido de la justicia inquebrantable que nos alecciona a todos. En este momento, dentro de las mazmorras del SEBIN, hay más libertad que en el resto de Venezuela, y eso es mucho decir.

Dios proteja a nuestros héroes.

Víctor Jiménez Ures

Opinión – LaPatilla.com

Deja tu Comentario

Lea También

Ladrones de la patria, por José Domingo Blanco

Cada cierto tiempo, por lo general después de escuchar un nuevo caso de corrupción, de …